“La ausencia que expresa lo simbólico permite el trabajo creador del lector”: Ana María Machado

  • La escritora brasileña ofreció la conferencia magistral del tercer día del CILELIJ, dedicado a Lo simbólico en la literatura.
  • María Teresa Andruetto, María José Ferrada, Yolanda Reyes y Alfonso Cruz también reflexionaron sobre los símbolos literarios en el panel del mediodía.

“Los cuentos de hadas tienen significados más profundos de lo que aparece”, advirtió Ana María Machado al comienzo de su conferencia magistral en el tercer día de CILELIJ, dedicado a Lo simbólico en la literatura infantil y juvenil. “Detrás de lo visible hay algo que no se puede ver: las aparentes ausencias son altamente significativas porque son simbólicas”. 

Machado es considerada por la crítica como una de las autoras más completas y versátiles de Brasil. Ha publicado diez novelas, once ensayos y más de cien títulos para el público infantil. En su opinión, los símbolos literarios estimulan la imaginación de los niños y los ayudan a atravesar dificultades. Pero eso sólo ocurre, dijo la autora, si no están presentes las intervenciones pedagógicas. “Es un equívoco creer que la obra infantil debe ser didáctica. Se confunde pedagogía y literatura”, sostuvo.

En un texto literario, y por tanto simbólico, hallamos la idea de un texto inestable, dijo Machado, porque posibilita re apropiaciones múltiples, construcciones de sentido diversas. “Lo simbólico en la literatura está en la espera de la connotación, no se limita a denotar. Lo imaginario ilumina lo real. La ausencia expresada por lo simbólico permite que se instaure un trabajo creador del lector, capaz de dar sentido”.

María Teresa Andruetto, también ganadora del Premio Hans Christian Andersen, como Machado, abrió el panel Lo simbólico en la LIJ. En su ponencia se refirió a la narración de La Bella Durmiente, al símbolo de la doncella que cae en un sueño sobrenatural y despierta por el amor. 

“Dormir como oposición a vivir atravesando el dolor, como oposición a soñar. Dormir sin memoria, olvidar, no sentir nada. Ser inmune al dolor de los otros. ¿Qué puede despertarnos? El amor, lo saltos de conciencia, el arte (...) Vida, muerte, resurrección para una vida más basta que la pobre vida humana”, expresó la autora de Hacia una literatura sin adjetivos. 

María José Ferrada, periodista y escritora chilena, hablo de lo simbólico para nombrar el dolor. En particular la dictadura de Pinochet, un tema al que los autores de LIJ se acercaron de manera tímida, contó ¿Por qué contar a los niños la historia de un abuelo triste que vivió la dictadura? 

“Porque en el símbolo del abuelo caben las palabras 'desaparecido', 'ausente', y porque esa imagen nos habla de todas las dictaduras, todos los desaparecidos y los ausentes que no pertenecen a un país, sino a todos los hombres. Nombramos para ver al otro, para imaginar y sentir su dolor (...) Si hoy un niño es capaz de ver a ese otro y abrazarlo, es probable que mañana lo recuerde, cuando se encargue de hacer girar el mundo”.

En el panel Lo simbólico en la LIJ participaron también la escritora colombiana Yolanda Reyes y el escritor portugués Alfonso Cruz.

Leave a comment

Filtered HTML

  • Web page addresses and e-mail addresses turn into links automatically.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Lines and paragraphs break automatically.

Plain text

  • No HTML tags allowed.
  • Web page addresses and e-mail addresses turn into links automatically.
  • Lines and paragraphs break automatically.